La importancia de los sentidos

Por Maritza Pérez Medel , Terapeuta Ocupacional 

 

Durante nuestra infancia , aprendemos que existen 5 sentidos que gobiernan nuestra forma de percibir el mundo: Tacto, gusto , visión , olfato y audición. Estos sentidos son los canales mediante los cuales adquirimos toda la información necesaria para poder enfrentar las distintas experiencias que vivimos a diario, incluso desde el desarrollo embrionario , los niños comienzan a percibir el mundo exterior mediante receptores ubicados estratégicamente en los órganos asociados a cada uno de estos sentidos .

Actualmente se habla de dos nuevos  canales de información sensorial que se suman a los cinco anteriores , estos sentidos son vestibular y propioceptivo, los cuales nos informan de la posición del cuerpo en relación al centro de gravedad y de la movilidad de músculos y articulaciones respectivamente .

A partir del desarrollo motor , los niños aprenden e incorporan experiencias sensoriales, las utilizan cada vez que el medio ambiente lo requiere y son capaces de modificar sus conductas en caso de encontrarse en un ambiente complejo. Por ejemplo un bebe que comienza a aprender a caminar , usa el tacto para tocar con manos y pies las superficies por donde se desplazará, usa su visión para ver que camino tomar , utiliza el sistema propioceptivo para regular la extensión de cada paso y finalmente su sistema vestibular para mantener el equilibrio mientras intenta caminar sin soporte externo. De esta manera los sentidos trabajan en conjunto para lograr una tarea por completo.

La organización de estos estímulos es realizada en nuestro centro de operaciones más importante : el sistema nervioso central (SNC). Este toma todos los estímulos del ambiente los que son transmitidos por estos 7 sentidos , los agrupa , organiza y decide si son dañinos o favorables para cada uno de nosotros . De esta forma , si utilizamos el tacto, nuestro SNC nos avisa si un objeto esta demasiado caliente al punto que puede llegar a herirnos o nos transmite bienestar cuando tocamos una textura suave.  A partir de este concepto, es que surge la importancia de que los niños y niñas puedan experimentar con distintos materiales, juguetes adecuados para su edad y mediante los cuales logran aprendizajes relevantes para cada etapa del desarrollo.